Si en WPT juegan a pádel, ¿a qué juego yo?


El deporte del pádel tiene una peculiaridad que lo ha llevado a convertirse, primero, en el deporte de moda, y ahora ya en una consagración llegando a ser el segundo deporte más practicado (únicamente por detrás del todopoderoso fútbol). Esta característica que lo ha llevado al éxito es que se trata de un deporte muy fácil para iniciarse y que puedes divertirte jugando desde el primer día y sea cual sea tu estado físico.

¿Esto por qué sucede? Ya se analizó en un artículo previo, pero voy a enumerar rápidamente los aspectos que favorecen que sea un deporte de fácil acceso para todo el mundo:

– Palas cortas y macizas, lo que aumenta enormemente el control de la bola (mucho más que, por ejemplo, con las cuerdas de las raquetas de tenis, frontón o squash).

Dimensiones de las pistas reducidas, y además se comparten entre dos jugadores.

Campo separados para los rivales, lo que reduce el nivel de tensión e intensidad del juego (al contrario que en otros deportes de raqueta como el frontón o el squash, donde el campo es compartido).

Cristales que me devuelven la bola en caso de que me supere, dándome una segunda opción para golpear la bola (igual que en squash).

– Y un factor decisivo en el éxito de este deporte es que permite la socialización, y aquí los clubes y su trabajo de generar buen ambiente y cerrar partidas entre “desconocidos” tienen gran parte de la culpa.

Todas estas características hacen que cualquier persona aficionada al deporte, pero que quizá no se imagina jugando al tenis, al fútbol o al squash por si condición física y la intensidad que estos requieren, sí se pueda decidir un día a jugar a pádel con amigos. Y créannos, una vez lo prueben, se engancharán.

Pues bien, todo esto ha llevado al pádel a convertirse, como ya hemos dicho, en el segundo deporte más practicado en España, pudiendo encontrar un club de pádel donde jugar en prácticamente todas las ciudades de España, y en las ciudades grandes uno en cada esquina.

Pero no todo son buenas noticias, y es que existe una tendencia en muchos jugadores que, cuando se alcanza cierto nivel, cuesta mucho subir de ahí. Pero esto empeora cuando te decides a ver en directo un partido de pádel jugado por profesionales (como puede ser las semifinales o finales de cualquier Open o Master del WPT). Es entonces cuando surge la pregunta que titula este artículo:

Si en WPT juegan a pádel…  ¿A qué juego yo?

Vamos a intentar dar respuesta a esta pregunta que muchos aficionados y practicantes se han hecho alguna vez y que, en los peores casos, les han llevado a abandonar la práctica de este deporte y a bajar su motivación por seguir aprendiendo.

En World Pádel Tour juegan a pádel, y eso está más que claro. Si bien es cierto que es el circuito de pádel profesional, y al igual que alguien que juega a futbito con sus amigos no pretende meter un gol de chilena como el de Cristiano Ronaldo, hacer los regates, asistencias y goles de Leo Messi, jugar al tenis como Rafa Nadal o a bádminton como Carolina Marín, también debemos saber que no somos profesionales de pádel y es totalmente normal que lo que hacemos no tenga nada que ver con el nivel de pádel que se muestra a nivel profesional, de manera que si te comparas con Fernando Belasteguín o con Marta Marrero… Lo sentimos, pero tienes las de perder.

Más allá de eso, existen algunos comportamientos en la pista muy típicos en jugadores amateur de pádel que son los hacen que ni siquiera el deporte a veces parezca el mismo, y son los que vamos a enumerar a continuación y de los que deberíais tomar nota, ya que son muy sencillos de poner en práctica si así lo deseáis:

  • No intentes ganar puntos desde el fondo de la pista: cada punto de pádel tiene varias fases, y la primera es una dura batalla por la red contra mis rivales. Si todavía no has podido conquistar la red, no puedes intentar ganar el punto, ya que no estás en condición de hacerlo, así que, sigue defendiendo e intenta alcanzar la red. No pasa nada si los rivales te acaban ganando el punto, pero sí hay una cosa importante, no falles, no se lo regales.
  • Busca ganar puntos rematando la bola cuando estés muy cerca de la red: conseguir ganar la batalla y acceder a la red no significa jugarte la siguiente bola. Vas a tener que mantener en el fondo al rival varios golpes, hasta conseguir un golpe que sepas, con antelación, que al rival le va a costar defender y, en caso de hacerlo, lo va a hacer muy cerca del suelo, estando obligado a levantar la bola. ¡Ese es tu momento! Lo normal es volear a unos 2 metros de la red, pues bien, justo después de esa volea tan buena que has hecho acércate hasta 1 metro o menos de la red, prepara tu brazo porque te va a venir la bola y ahora sí, ¡PUEDES METERLE UN CASTAÑAZO! Este aspecto es muy importante, si no has sido valiente para dar dos pasos tras una volea buena, aunque te caiga fácil no puedes dar un pelotazo si estás situado todavía a 2-3 metros de la red. Así que sé valiente nada más hacer tu volea buena, y te vendrá una golosina que podrás ganar con golpe ganador, si no has sido valiente con anterioridad, sigue voleando a los huecos y busca otra opción.
  • Muévete nada más golpear, y antes de que golpee el rival: es habitual ver, incluso en jugadores de nivel alto dentro de un club, como tras realizar un golpe se quedan quietos esperando ver dónde bota. Y no es hasta que ven la respuesta del rival a ese golpe cuando empiezan a moverse buscando la bola. Tengo que daros una mala noticia, os estáis moviendo tarde y estáis perdiendo la iniciativa del punto. Conforme golpeo la bola (o mi compañero) debo desplazarme (2 o 3 pasitos) en la dirección en la que ha ido la bola, independientemente de que esté en el fondo de la pista o en la red. Esto me va a permitir que cuando mi rival toque la bola mi pista esté totalmente cubierta y además va a aumentar enormemente el control que puedo tener sobre la bola al realizar mi golpe. Podéis analizar vuestros partidos y veréis como la mayor parte de errores no forzados suceden por volear una bola mientras estoy corriendo (normalmente después del saque o de una bandeja). Por ello, aunque no hayas conseguido llegar a donde pretendías, frena y prepárate para golpear antes de que tu rival toque la bola.

  • Después de una bandeja, por favor, sube a la red: Este es uno de los conceptos más básicos del pádel, pero también es habitual que los jugadores se olviden de él (especialmente a partir del tercer set). Si realizas una bandeja sabrás que tu compañero se va a quedar en la red, ya que has conseguido aguantarla y eso está muy bien. Pero si no subes… Subirán tus rivales tras devolverte la bola fácil al fondo y pillarán a tu compañero en la red y sin opciones a defender la volea de sus rivales. El punto no te lo han ganado a ti, se lo han ganado a tu compañero, eso es verdad. Pero el que ha provocado esa situación y ha dejado a su compañero sin capacidad de respuesta has sido tú, y eso hay que tenerlo claro. Por lo tanto, si respondes a un globo con una bandeja estás obligado a subir a la red (haciendo caso al apartado anterior, sube hasta donde puedas y frena antes de que tu rival toque la bola), pero no puedes hacer una bandeja y quedarte en el fondo, para eso es preferible dejar botar la bola y hacer una bajada u otro globo, ya que aunque pierdas en ese momento la batalla por la red, vas a tener la opción de recuperarla posteriormente y pelear por el punto.

Estos son algunos conceptos básicos para jugar a pádel, y que van a hacer que el deporte que practicamos se parezca más al deporte al que juegan en WPT. Puedes analizar cualquier partido profesional y ver como cumplen estos principios perfectamente. El pádel no es un deporte de fuerza, es un deporte de colocación, de preparación del punto, de concentración y de desgaste.

¡NO LO OLVIDES Y DISFRUTARÁS MUCHO MÁS JUGANDO!

La regla básica es fácil, reduce los errores no forzados, no quieras acabar puntos si no estás en disposición de ello, desgasta al rival y desgástate tú, y el partido será mucho más divertido, además que iréis aumentando vuestro nivel a un ritmo mucho más alto.

Esperamos que este artículo os ayude.

¡Muchas gracias, y mucho pádel!

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