¿Qué nos espera esta temporada 2018?


Tras haberse disputado los dos primeros torneos de la temporada, el Estrella Damm Cataluña Master y el Estrella Damm Alicante Open, empieza a verse una tendencia en las parejas del World Padel Tour que vamos a intentar analizar y explicar en las próximas líneas.

La primera pregunta que seguro todos nos hicimos al inicio de la temporada era la de saber si Fernando Belasteguin y Pablo Lima iban a seguir ganando torneos durante este año. La respuesta es clara, además ya se ha podido corroborar en las pistas en el segundo torneo del año, el Estrella Damm Alicante Open. Sí, Fernando y Pablo van a seguir ganando partidos, llegando a finales y ganando torneos. Incluso me atrevería a decir que es muy probable que Belasteguín y Lima acaben el año siendo números uno de nuevo, pero también podemos ver como lo que no van a permitir sus rivales es que se paseen por la pista como daba la sensación que eran capaces de hacer en determinados periodos de pasadas temporadas. En su cuarta temporada como compañeros, siguen siendo el binomio a ganar, siguen siendo los favoritos, y esto sucede en gran parte por su entendimiento y garra dentro de la pista que les permite tener muy claro cuál es el guion a seguir, cuáles son las responsabilidades de cada uno y sus puntos más fuertes y débiles (todo ello factores muy ligados a su largo periodo como pareja).

Este inicio de temporada 2018 mantiene otra de las parejas formadas por dos “viejos rockeros” como son Miguel Lamperti y Juani Mieres, aunque el resultado en la anterior temporada no fue quizá el esperado, se mantienen juntos pero no aparecen en las porras de aspirantes a pelear por el número uno, pues se les ha visto bastante irregulares durante los torneos y superados en infinidad de ocasiones por sus rivales, pero no deja de ser un auténtico gustazo verlos en pista por sus detalles de calidad y su carisma. El resto de parejas que, a priori, pelearán por el número uno del mundo, son parejas nuevas que todavía necesitan un periodo de adaptación que en ocasiones se alarga más de lo deseado, como podemos ver especialmente en el tándem Paquito Navarro y Juan Martín Díaz, quienes no están empezando la temporada como podría esperarse debido al nivel y calidad de ambos jugadores, aunque esta pareja inicia el año con el importante lastre de todo un año en el dique seco de Juan Martín, sin disputar el circuito WPT y recuperándose de una lesión de rodilla.

Otra de las tendencias que puede verse clara es la irrupción de jugadores jóvenes de gran calidad, potencia y que han despuntado en pasadas temporadas (normalmente jugadores de revés) que se unen a jugadores mucho más experimentados, lo que les aporta un buen puñado de puntos para evitar rondas iniciales, además de ofrecerles algo parecido a una masterclass permanente en cada uno de sus entrenamientos y partidos. Esto se puede ver en parejas como Alejandro Galán y Mati Díaz, Willy Lahoz y Martín Sánchez Piñeiro, Gonzalo Díaz y Álvaro Cepero o Franco Stupaczuk y Cristian Gutierrez (aunque esta pareja ya unió sus fuerzas la pasada temporada).

Y por otro lado tenemos los jugadores jóvenes que se unen entre sí buscando un mismo objetivo que es la irrupción en rondas finales de los torneos WPT. Esta última unión de fuerzas me gusta mucho más y me parece mucho más productiva (a largo plazo), ya que se trata de jugadores que se encuentran en un periodo muy parecido de sus carreras y, por lo tanto los aprendizajes van a ser comunes y podrán afianzarse como parejas de futuro tras superar las distintas dificultades que se les irán presentando en el camino, aspecto que no sucederá en el resto de parejas ya que, antes o después, jugadores como Ale Galán o Stupa decidirán apostar por un compañero más parecido a sus cualidades (sobretodo físicas) y a su proyección pensando a medio-largo plazo.

Dentro de estas parejas formadas por jugadores jóvenes vamos a destacar algunas como Juan Cruz Belluati y Juan Lebrón (finalistas en Barcelona), Fede Chingoto y Juan Tello (quienes ya dieron sorpresas la pasada temporada), o Josete Rico y Victor Ruiz (quienes alcanzaron unos meritorios cuartos de final en Alicante partiendo desde las fases previas). Resulta muy interesante seguir de cerca a estas parejas que acabo de nombrar (y a alguna más que me he dejado), ya que cada paso que dan juntos en su carrera hace un efecto multiplicador en su confianza y sus ganas de alcanzar nuevos objetivos, además de ser todo un lujo para el espectador poder verles en pista debido a su calidad, clase y, sobretodo, ganas de hacerlo bien y dejarlo todo en la pista.

Mención especial para una pareja que vuelve a unirse y por la que siento una especial debilidad, Maxi Sánchez y Sanyo Gutiérrez, claros aspirantes a pelear con los número uno del mundo para arrebatarles esa condición o, al menos acercarse a ese objetivo, como demostraron en el primer torneo de la temporada en Barcelona en el que se hicieron con el título. Por sus condiciones parecen una pareja capaz de complementarse a la perfección con la calidad y magia de Sanyo y la potencia y definición de Maxi, si bien es cierto que, especialmente de este segundo jugador, todas y cada una de las temporadas he pensado que iba a explotar de una manera más espectacular de lo que finalmente lo ha hecho (sin haber obtenido malos resultados), debido a sus condiciones físicas que me parecen ideales para un jugador de pádel de revés.

Tras este repaso de las parejas que nos vamos a encontrar en este 2018 (o al menos las parejas que han empezado esta temporada) y a modo de resumen sobre mis expectativas, diré que espero una temporada de mucho nivel y mucha calidad aportada especialmente por todos los jugadores jóvenes nombrados, en la que las parejas formadas por dos jugadores jóvenes darán más de un susto a alguno de los favoritos, y las parejas formadas por un jugador joven y otro más experimentado aparecerán en algunas finales de torneos, aunque lo harán de forma más irregular y muy condicionados por el estado físico y el desgaste de cada torneo (especialmente la pareja de Stupa y Cristian, ya que Mati es capaz de mantener muy bien los partidos y Galán está mostrándose en este inicio de temporada como, quizá, el jugador más en forma y con mayor progresión).

A pesar de todo, sigo colocando favoritos y en prácticamente todas las finales a Bela y Lima, y mi apuesta es que se las verán normalmente en esta última ronda de los torneos con Maxi y Sanyo y con Paquito y Juan Martín (aunque estos últimos serán más habituales en las finales conforme nos acerquemos al ecuador de la temporada).

¿Y tú, por quién apuestas?

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